Verdes infinitos, candelas en la oscuridad.

Manuel descubre el mundo mientras el mundo lo descubre a él.

Atento al peculiar fonógrafo ilustrado, a la caja de resonancia reverberante de palabras, a la máquina del tiempo capaz de obrar el prodigio, el de atravesar dos mil años para acercar la voz susurrante de Horacio al oído, la que advierte que no fíes del incierto mañana.